
Guía
El Tsuguhana Matsuri es una expresión artística y ritual tradicional de la zona de Tsugu, en el pueblo de Shitara, prefectura de Aichi. Este festival tiene sus raíces en el 'Yudate Kagura', una tradición transmitida por ascetas (Yamabushi) a lo largo de la cuenca del río Tenryu durante los periodos Kamakura y Muromachi. Al ser un Bien Cultural Inmaterial Importante, se ha preservado con gran esmero como una forma de fe profundamente arraigada en la región. Lo más fascinante de este festival es que no es solo una exhibición pasiva; existe una conexión única y entusiasta entre los bailarines y el público. Este evento también es conocido como 'Akutai Matsuri', donde se permite una interacción verbal única y especial que rompe las barrisas de la cotidianidad, creando un espacio de libertad y fervor comunitario.
Las raíces de este festival reflejan la relación histórica entre los habitantes locales y la naturaleza. Basado en las enseñanzas de los Yamabushi y practicantes de ascetismo, el ritual busca purificar el entorno, expulsar los malos espíritus y pedir por la salud, la buena cosecha y la prosperidad de la región. Históricamente, ha evolucionado como una oración para superar los duros inviernos en el entorno natural de la cuenca del río Tenryu. Es un legado cultural que fortalece la cohesión social y se transmite de generación en generación.
El punto culminante es la sucesión de más de 30 tipos de danzas en el patio del santuario Shiratori Jinja. Entre ellas destacan la 'Pachi no Mai', 'Shikisanpa', 'Ji katame no Mai', 'Mikagura' y 'Hana no Mai', cada una con un carácter distintivo. Los bailarines, ataviados con máscaras y vestimentas tradicionales, realizan estas danzas durante toda la noche. Un aspecto cultural muy singular es el proceso de 'Akutai', donde el público interactúa con los bailarines para liberar tensiones acumuladas, elevando la energía y el fervor del festival.
El festival se celebra anualmente el 2 de enero. Comienza por la tarde y continúa durante toda la noche, permitiendo disfrutar de los rituales sagrados durante un largo periodo de tiempo. Dado que se celebra en enero, las temperaturas son extremadamente bajas. Se recomienda encarecidamente acudir con ropa de abrigo muy resistente para disfrutar de la solemnidad de los rituales bajo el aire puro del invierno.
Lo que hace especial a este evento es que el espectador no es un simple observador, sino parte integral de la atmósfera. Puede presenciar la danza Kagura de cerca y compartir un momento único con los residentes locales. Es importante entender que esta interacción es parte de un ritual tradicional y debe realizarse con respeto a las costumbres locales.
Alredano de Shiratori Jinja, se extiende la rica naturaleza de Shitara. La zona ofrece paisajes históricos ideales para pasear antes o después del festival, permitiendo una inmersión completa en la profundidad cultural de la región.