
Guía
El Monte Sekizensan (Sekizensan), situado en el centro de la isla de Iwagi (Iwagi-jima) en la prefectura de Ehime, es una montaña de aproximadamente 370 metros de altura. El mayor atractivo de este lugar es el espectáculo de más de 3,000 cerezos que cubren las laderas durante la primavera. El túnel de cerezos que se extiende unos 4 kilómetros a lo largo de la cresta norte es tan hermoso que se le conoce como el 'Manto de la Diosa' (Tennyo no Hagoromo). La vista de las islas flotando en el Mar de Seto junto al suave color rosa de los cerezos es una imagen que simboliza la primavera japonesa.
La historia del Monte Sekizensan va más allá de la simple preservación del paisaje. Hubo una época en la que se talaron pinos de forma masiva para obtener combustible durante la guerra. Sin embargo, gracias al esfuerzo de los habitantes locales, el paisaje actual de cerezos ha sido reconstruido. Lo que comenzó con la plantación de unos pocos árboles por un individuo se convirtió en una actividad comunitaria. Hoy en día, existe la cultura de plantar cerezos en momentos importantes de la vida, como celebraciones de graduación de guarderías o el sexto cumpleaños (Kanreki). El nombre 'Sekizen' refleja el espíritu de 'acumular el bien', protegiendo este tesoro de la isla.

El punto culminante es el mirador de la cima, desde donde se disfruta de una vista de 360 grados. A través de los cerezos en plena floración, se puede contemplar la ruta Shimanami Kaido y las islas que la componen, así como la calma del Mar de Seto. Hacia el noroeste, se ven las siluetas de las islas de Ikuchijima y Omishima, y hacia el este, la isla de Yukuijima. Además, en ocasiones se realizan iluminaciones nocturnas, creando un ambiente fantástico donde los pétalos blancos resaltan bajo la luz de la luna. En el camino, también encontrará el torii de Myoken Jinja, relacionado con el culto a las rocas gigantes, fusionando naturaleza y cultura.
La mejor época es la temporada de cerezos, de marzo a abril. Durante este tiempo, la montaña parece cubierta por una nube rosa. Por la mañana, la luz clara resalta el blanco de las flores y el azul del mar, siendo ideal para la fotografía. Al atardecer, el cielo se tiñe de degradados rosas y naranjas, creando un paisaje sumamente emocional y dramático.
La actividad principal es el senderismo y el paseo natural. Al recorrer la ruta desde el Parque Iwaki Sakura, podrá observar diversas variedades de cerezos como el Somei Yoshino, cerezos llorones (Shidarezakura) y cerezos dobles (Yaezakura). El paisaje cambia de un parque abierto a un bosque sereno. El paso por el túnel de cerezos es una experiencia especial que le permitirá desconectar del mundo cotidiano.
Cerca de la isla de Iwagi se encuentran lugares fascinantes como el puente Tatara en la ruta Shimanami Kaido y rutas de conducción por la costa. La zona cuenta con restaurantes y alojamientos para disfrutar de la tranquilidad de la vida en una isla remota.