
Guía
Rurikoin es un templo ubicado al pie del monte Hiei. Su nombre proviene del color 'lapis lazuli' (Ruri), uno de los siete tesoros que adornan la tierra pura, debido al brillo que emana de su jardín principal. Durante los periodos de apertura especial en primavera, verano y otoño, los visitantes pueden maravillarse con los paisajes cambiantes, desde el verde tierno hasta los intensos colores del otoño.
Rurikoin es el templo principal de Muryojusan Komyo-ji. Gracias a su ubicación al pie del monte Hiei, es célebre desde la antigüedad por sus paisajes estacionales. Además, el recinto alberga un museo dedicado a la obra del grabador francés Louis Icar, un destacado artista de la era Art Déco. Este museo fue establecido en 2008 para conmemorar el 50.º aniversario de la relación de hermanas entre las ciudades de París y Kioto.

El mayor atractivo es su jardín, que cambia drástamente según la estación. En primavera, se respira la frescura del nuevo verdor; en verano, la profundidad de los tonos verdes; y en otoño, el jardín se envuelve en un tapiz de colores espectaculares. Asimismo, el Museo Louis Icar ofrece una oportunidad única para apreciar el arte del grabado francés, abriendo sus puertas en sincronía con los periodos de apertura especial del templo.
El acceso al recinto está limitado a los periodos de apertura especial de primavera, verano y otoño. En primavera (mediados de abril a finales de mayo) destaca el verde intenso; en verano, la frescura de la naturaleza; y en otoño (alredos de octubre a diciembre), el espectáculo de las hojas rojas. El horario habitual es de 10:00 a 17:00, pero se recomienda llegar con antelación, ya que la recepción de entradas finaliza a las 16:30.

Para disfrutar de la belleza del jardín, debe pagar la entrada en la recepción y entrar al recinto. Es un lugar ideal para disfrutar de momentos de serenidad mientras observa la evolución de los colores naturales. Durante las visitas especiales, también podrá disfrutar de la contemplación de las obras de arte en el Museo Louis Icar.
Rurikoin se encuentra en la base del monte Hiei, rodeado de un entorno natural rico y tranquilo, lo que permite una inmersión total en la naturaleza según la estación del año.

Al visitar el templo, tenga en cuenta las siguientes normas: