
Guía
El Oniyo (鬼夜) es un tradicional festival de fuego con más de 1600 años de historia, celebrado en el santuario Tamutari-gu en la ciudad de Kurume, prefectura de Fukuoka. El momento culminante ocurre cada año en la noche del 7 de enero, cuando una antorcha gigante ilumina la oscuridad del recinto con un fuego intenso y vibrante. Este festival es un evento crucial para pedir buenas cosechas y salud, y es considerado uno de los tres grandes festivales de fuego de Japón. La visión de la antorcha de 13 metros de largo y aproximadamente 1.2 toneladas de peso recorriendo el santuario mientras desprende chispas deja una impresión imborrable en todos los asistentes.
Se dice que el origen de este festival se remonta al año 368 (época del Emperador Nintoku). Según la leyenda, el dignatario Tamutari-no-Mikoto utilizó una antorcha para derrotar a un mal espíritu, un relato que ha perdurado en la cultura local. El Oniyo es parte de una serie de eventos denominados 'Onie' que ocurren desde la víspera de Año Nuevo hasta el 7 de enero. El proceso de encender la gran antorcha con el fuego sagrado custodiado por los sacerdotes tiene un profundo significado espiritual y ritual.
El punto álgido es la procesión de la gran antorcha. Construida con un núcleo de bambú Moso y envuelta en múltiples capas de bambú, la estructura emite una luz poderosa en la oscuridad. Durante el clímax, hombres vestidos con trajes tradicionales de festival cargan la antorcha y corren por el recinto, creando un espectáculo dinámico de fuego y movimiento. También es importante observar los ritualos que acompañan la procesión, como las ceremonias frente a la antorcha y la participación de los niños locales.
Dado que el Oniyo se celebra específicamente la noche del 7 de enero, la mejor época para visitarlo es en enero. Al ser un evento nocturno, la oscuridad es total, lo que intensifica el efecto visual. Se recomienda seguir el proceso de los eventos de 'Onie' que comienzan desde la víspera de Año Nuevo para comprender mejor la profundidad histórica. El momento más emocionante es cuando las luces del santuario se apagan y solo la antorcha gigante brilla en la oscuridad.
Este festival es una oportunidad única para sentir la energía de los festivales de fuego japoneses. La experiencia de ver la antorcha circular por el recinto rodeada de chispas es casi mística. La transición de la luz natural a la oscuridad absoluta, donde solo el fuego es visible, genera una atmósfera de tensión y emoción única. Es una forma directa de conectar con la espiritualidad y la cultura de la comunidad local.
El lugar de la celebración es el santuario Tamutari-gu en la localidad de Daizenji, Kurume. El acceso es posible a través de la estación Daizenji (línea Nishitetsu Tenjin Omuta). Además, en la zona de Dazaifu se celebra el festival 'Onisube' en fechas similares, por lo que puede planificar una ruta para explorar otros festivales de fuego tradicionales en la prefectura de Fukuoka durante su invierno en Japón.