
Guía
Cada 5 de mayo, en el Día del Niño, el templo Chokoji en la ciudad de Kato, Hyogo, se convierte en el escenario del "Onioidori". Esta es una danza ritual de gran fuerza dedicada a pedir la buena cosecha y la salud de la comunidad. Al ser un Bien Cultural Inmaterial designado por la prefectura de Hyogo, su valor histórico y artístico es excepcional.
El mayor atractivo es su intensidad abrumadora. Al ritmo de las campanas, los demonios (Oni) de diversos colores saltan y bailan con antorchas, espadas y hachas, creando un espectáculo que deja sin aliento. Cada movimiento, aunque rústico, transmite una oración profunda para ahuyentar el mal y asegurar la paz. No es solo una danza, es un ritual sagrado que conecta el presente con el pasado.
Aunque su origen exacto es incierto, se cree que la danza ya existía en el periodo Muromachi. Originalmente llamada "Hannya Odori", se realizaba para expulsar enfermedades y el mal. Con el tiempo, la ceremonia evolucionó para centrarse en la prosperidad agrícola y la salud, celebrándose actualmente cada 5 de mayo.
La danza está compuesta por un personaje de "Okina" (un anciano sagrado) y cuatro demonios con distintos colores y atributos:
1. Okina: Representa la divinidad y marca el inicio elegante del ritual.
2. Los Demonios: Aparecen demonios de color Rojo (con antorcha), Azul (con hacha), Negro (con espada) y Amarillo (con bastón sagrado).
3. Danza Grupal: El clímax llega cuando todos los demonios bailan frenéticamente al unísono con el sonido de las campanas.
El evento principal ocurre únicamente el 5 de mayo. Si visita el templo en otras fechas, podrá disfrutar de la arquitectura de su salón principal, que es un Tesoro Nacional, y su hermosa pagoda Tahoto, rodeados de la serenidad de la naturaleza.
El templo Chokoji es un tesoro arquitectónico. Cerca de allí, puede explorar el Monte Mikusa-yama, un lugar histórico vinculado a la leyenda de Minamoto no Yoshitsune, ideal para caminatas tranquilas.