
Guía
El Museo Conmemorativo de los Veintiséis Mártires del Japón, ubicado en el Parque Nishizaka en la ciudad de Nagasaki, es un museo dedicado a honrar la memoria de los veintiséis mártires. Diseñado por el arquitecto Kenji Imai, este edificio destaca por su diseño creativo que evoca la majestuosidad de la Sagrada Familia de Gaudí. Frente al museo, cruzando la calle, se encuentra la Iglesia de San Felipe, una hermosa estructura con torres gemelas que parecen alas de ángel. El museo alberga valiosos documentos sobre la era de los grandes descubrimientos, la llegada del cristianismo y el legado de los mártoles, siendo un centro vital para comprender el valor histórico y cultural de Nagasaki.
El museo fue inaugurado en 1962 para conmemorar el centenario de la canonización de los veintiséis mártires. El diseñador, Kenji Imai, fue un estudioso de Antoni Gaudí, logrando elevar ese estilo arquitectónico a una expresión moderna. La colina de Nishizaka, donde se sitúa el recinto, es un lugar histórico donde los cristianos sufrieron persecución en el pasado. Por ello, el museo posee una profunda carga espiritual y una belleza arquitectónica única. En 1962, recibió el 14.º Premio de la Sociedad Arquitectónica del Japón, siendo reconocido como una obra representativa del movimiento moderno en Japón.

Las exhibiciones se basan en el contexto histórico de la era de los grandes descubrimientos. Los visitantes pueden observar modelos de galeones españoles como el 'San Felipe' y naos portuguesas, además de mapas antiguos del siglo XVI (de autores como Abraham Ortelius y Ludovico Teyssiera), lo que permite visualizar la tecnología náutica y la visión del mundo de la época. También destacan obras de arte contemporáneo, como los frescos de Michika Hasegawa, la talla en madera de Masahiro Sawada y la escultura de bronce de Yasutake Funakoshi, que exploran la temática religiosa desde una perspectiva artística.
El museo está abierto durante todo el año. Se recomienda la visita durante las horas del día para apreciar plenamente la luz natural que entra por las ventanas y resalta las formas arquitectónicas. La forma única de la iglesia de conmemoración cambia su expresión según la incidencia de la luz, por lo que las visitas diurnas son ideales. Al estar junto al Parque Nishizaka, es un plan perfecto para combinar un paseo por el parque con una inmersión en la atmósfera histórica de la ciudad.

Más allá de la simple observación, el museo ofrece una experiencia donde la arquitectura, el arte y la historia se integran. Recorrer un espacio influenciado por Gaudí es, en sí mismo, una experiencia cultural. Además, la Iglesia de San Felipe, situada al lado, sigue siendo un lugar de culto activo, permitiendo experimentar un ambiente de oración y paz. A través de los mapas y modelos, se puede sentir el dinamismo de la era en la que Europa y Japón se conectaron.
El museo se encuentra dentro del Parque Nishizaka, donde también se puede ver la escultura de bronce 'Oración de la Ascensión' de Yasutake Funakoshi. Está situado a poca distancia a pie de la Estación de Nagasaki y la zona circundante está repleta de iglesias que simbolizan la historia de la ciudad. Su ubicación es excelente para incluirlo en una ruta que incluya sitios relacionados con el Patrimonio de la Humanidad, como la Catedral de Oura.