
Guía
El Gran Festival de Mikumano Jinja es una de las celebraciones más importantes de la ciudad de Kakegawa, Shizuoka, impregnada de historia y tradición. El mayor atractivo es el desfile de las gigantescas carrozas llamadas 'Neri', decoradas con figuras y tallas exquisitas. Con unos 6 metros de altura y 2 metros de ancho, las 13 carrozas que recorren las calles de la antigua ciudad fortificada ofrecen un espectáculo imponente que transporta al visitante a la era Edo. Además, el sonido de la música 'Sansha Sairei Hayashi' (flautas, tambores y platillos) y los gritos enérgicos de los participantes crean una atmósfera de euforia colectiva.
La historia de Mikumano Jinja se remonta a la leyenda de la emperatriz Fujiwara no Miyako, quien fundó el santuario en agradecimiento por un parto seguro. El festival refleja profundamente la cultura del período Edo; se dice que la tradición de las carrozas actuales fue introducida por Nishio Tadakatsu, un alto funcionario que trajo el fervor de los festivales de Kanda y Sanno de Edo a esta región. El festival es un patrimonio cultural vivo, donde las danzas y la música son designadas como bienes culturales inmateriales de la prefectura de Shizuoka.
El punto culminante es el desfile de las 13 carrozas 'Neri', cada una con decoraciones únicas. Un momento especial ocurre el segundo día con el ritual 'Miko-daki', relacionado con la bendición de la fertilidad y el parto seguro. Los visitantes suelen acudir de lejos para presenciar este ritual sagrado de la figura 'Onenneko-sama'. Es una experiencia que combina la belleza visual con una profunda conexión espiritual.
El festival se celebra durante tres días, comenzando el primer viernes de abril. Es ideal para pasear en primavera. Durante el día, podrá disfrutar del dinamismo de las carrozas recorriendo las calles, y al atardecer, la atmósfera se vuelve más intensa y festiva. Se recomienda estar presente durante los momentos clave de los rituales para apreciar la máxima energía del evento.
Para disfrutar al máximo, no solo observe, sino sienta el ambiente. Escuche el ritmo de la música tradicional y los gritos de ánimo que marcan el paso. Si le interesa la cultura espiritual, observar el ritual de la fertilidad le permitirá comprender mejor la esencia de la fe japonesa. Caminar por las calles de la antigua ciudad fortificada también es una actividad fascinante.
Cerca del santuario se encuentran sitios históricos como las ruinas del Castillo Yokosuka. Además, a unos 20 minutos en coche se encuentra el Castillo Kakegawa, uno de los pocos castillos con torre de madera original en Japón. No olvide probar el famoso té Kakegawa, un producto local emblemático, para completar su experiencia cultural.