
Guía
La Antigua Residencia de la Familia Saito es un patrimonio cultural de una belleza excepcional que simboliza la historia de Niigata. Construida durante la era Taisho, esta residencia es conocida como una obra maestra que fusiona un jardín de paseo que utiliza hábilmente la topografía de dunas con una arquitectura japonesa moderna y abierta. Este lugar, que refleja la prosperidad de la familia Saito, una de las familias más influyentes que impulsaron el desarrollo de Niigata, ha sido designado como un lugar de interés nacional, invitando a los visitantes a sumergirse en una atmósfera de elegancia de antaño.
Esta villa fue construida en 1918 (año 7 de la era Taisho) por Kojuro (Kichijuro) Saito, de la cuarta generación de la familia Saito, uno de los tres grandes conglomerados de Niigata. La arquitectura es un símbolo de la riqueza económica de la época, cuando Niigata prosperaba como ciudad portuaria y comercial. Tras pasar por un periodo de ocupación por fuerzas extranjeras después de la guerra, la propiedad pasó a la familia Kanada en 1953. Tras años de ser preservada como una residencia privada, un movimiento ciudadano para salvar su valor histórico llevó a que la ciudad de Niigata la adquiriera en 2009, convirtiéndola en un tesoro cultural abierto al público.

El mayor encanto es el espacio donde la naturaleza y la arquitectura se integran. Al caminar por el jardín de paseo, podrá disfrutar de paisajes que cambian con cada estación. La estructura misma es valorada como una obra maestra de la arquitectura japonesa moderna, caracterizada por su diseño abierto. En las habitaciones con suelos de tatami, podrá contemplar el paisaje desde la misma perspectiva que los habitantes de la era Taisho, sintiendo la atmósfera de la época. El recorrido por los senderos de piedra en el jardín es una experiencia única que guía sus sentidos hacia la belleza natural diseñada por los jardineros.
Cada estación ofrece un encanto distinto. De primavera a verano, el verde exuberante y la luz brillante armonizan con la arquitectura abierta, creando un paisaje refrescante. Las horas del mediodía son ideales para apreciar la luz y los colores del jardín. Por el contrario, al atardecer, las sombras sobre el edificio crean una atmósfera más silenciosa y profunda. Se recomienda observar cómo cambian las plantas y la luz según la hora del día para una experiencia completa.

Más allá de la simple observación, puede experimentar la estética tradicional japonesa. Sentarse en el tatami y contemplar el jardín es un lujo que permite olvidar la rutina diaria. Además, es posible contar con guías locales que explican la historia y la cultura del lugar. Siéntase como un invitado de un rico comerciante de la era Taisho y disfrute de un tiempo de relajación absoluta.
La residencia se encuentra en una zona cultural central de la ciudad de Niigata. Cerca de allí podrá visitar otros centros culturales, como el Museo de Arte de la Ciudad de Niigata, para profundizar su conocimiento sobre la cultura local.

Para proteger este patrimonio, se recomienda el uso de calcetines al entrar en las zonas de tatami. Para caminar por el jardín, se sugieren zapatos cómodos o zapatillas. Puede dejar su equipaje grande en la entrada. Está prohibido fumar y consumir alimentos en el recinto. Se permite la fotografía, pero no el uso de flash, trípodes, palos de selfie o la grabación de video para proteger la estructura y respetar a otros visitantes. No se admiten mascotas, excepto perros guía.