
Guía
El Castillo de Kitsuki es una estructura histórica ubicada en la ciudad de Kitsuki, prefectura de Oita. Fue construido a principios del período Muromachi por el clan Kitsuki y destaca por ser una fortaleza natural rodeada de mar y acantilados. Debido a su forma, es conocido también como el castillo "Gagyu" (Castillo del Buey Echado). Actualmente, las ruinas han sido preservadas como el Parque Shiroyama, donde se ha erigido una torre de vigilancia de tres niveles sobre el antiguo emplazamiento de la base. Esta estructura sirve como museo y mirador, permitiendo a los visitantes explorar documentos históricos y disfrutar de vistas panorámicas de los alrededores.
La historia de este lugar se remonta a 1394 con la construcción de la fortaleza por Kitsuki Yorinao. Durante el período Sengoku, fue escenario de intensos combates entre los clanes Otomo y Shimazu. Durante el período Edo, funcionó como la sede del dominio de Kitsuki. Sin embargo, tras la orden de un castillo por provincia en 1615, la estructura principal fue demolida y las funciones administrativas se trasladaron al palacio del señor en la base de la montaña. Hoy en día, el sitio es un lugar de gran importancia cultural, con monumentos que conmemoran la historia local y restos de la cultura de la piedra.

El punto más destacado es la vista desde la torre de vigilancia. Desde su estructura de tres niveles, puede contemplar toda la ciudad de Kitsuki y la hermosa bahía de Morie. Además, el museo de la zona exhibe armaduras utilizadas por los señores feudales y objetos valiosos como el "Tsubo de la Ciruela de Bungo". Las ruinas de los fosos y murallas también permiten visualizar la estructura defensiva original. Al caminar por los senderos, podrá encontrar también monumentos de piedra que forman parte del patrimonio cultural de la región.
El castillo ofrece experiencias distintas según la época del año. En primavera (marzo a mayo), unos 250 cerezos en flor adornan los caminos, convirtiéndolo en un lugar popular para el 'hanami' (observación de flores). Por la tarde, el atardecer sobre la torre de paredes blancas crea un espectáculo visual de colores vibrantes. En otoño, se celebran eventos como el festival de observación de la luna, donde se puede disfrutar de la atmósfera histórica con la luz de las linternas.

Gracias a su desarrollo como parque, es posible realizar caminatas relajantes rodeado de naturaleza mientras se aprende sobre la historia local. El museo ofrece una ventana al estilo de vida de los antiguos señores de la región. También se recomienda participar en festivales locales, como el 'Kitsuki Oshiro Matsuri' en mayo, donde se realizan desfiles con vestimentas del período Edo, o el 'Hina Matsuri' en invierno, donde las casas tradicionales exhiben muñecas tradicionales. Es una oportunidad única para sumergirse en la cultura de Oita.
Al pie de las ruinas del castillo se encuentra la zona del antiguo palacio del señor (Hanju Goten), donde aún se conservan muros de piedra y jardines. Cerca de allí, en el distrito de Kyu-funagata, se pueden visitar antiguas residencias de samuráis que hoy funcionan como viviendas. Se recomienda recorrer las calles históricas del pueblo para apreciar la arquitectura tradicional y las tiendas que mantienen técnicas artesanales.
Aunque el recinto es un parque público, el terreno presenta pendientes y zonas no pavimentadas, por lo que se recomienda usar calzado cómodo.