
Guía
Las ruinas del Castillo de Kasagasan se encuentran en el monte Kasagisan, a una altitud de 180 metros en la ciudad de Joetsu, prefectura de Niigata. También es conocido como el Castillo de Hachigamine y es famoso por haber sido la residencia de Uesugi Kenshin, uno de los comandantes más célebres del periodo Sengoku. Esta fortaleza funcionaba como un bastión inexpugnable gracias a su aprovechamiento de la topografía natural.
El castillo posee una escala masiva, con dimensiones de aproximadamente 2 kilómetros tanto de este a oeste como de norte a sur. Aunque actualmente no quedan edificios construidos, el sitio conserva extensos restos de espacios llanos llamados "kurawa", así como fosos y terraplenes. Es un lugar histórico único donde se puede observar la transición de las técnicas de construcción de castillos desde la época medieval hasta la moderna.
El origen del castillo se remonta al periodo Nanboku-cho. Se dice que fue establecido por el clan Uesugi como una base defensiva. Durante la era de Uesugi Kenshin (entonces conocido como Nagao Kagetora), el castillo se consolidó como un centro de poder estratégico. El nombre del castillo deriva del Santuario Kasuga, que posee una conexión espiritual con el Gran Santuario de Kasuga en Nara.

Los restos del castillo se dividen en cuatro grupos principales para comprender su desarrollo:
1. Alrededores del Honmaru y Santuario Kasagasan: El área de los recintos cerca del núcleo principal.
2. Minami San-no-maru: Una zona llana al sur del Honmaru con grandes espacios defensivos.
3. Restos de la Residencia: Áreas relacionadas con la vivienda del señor del castillo.
4. Sogamae: Una estructura defensiva de fosos y terraplenes de 1.2 km de longitud que rodeaba la base de la montaña.
El paisaje cambia según la estación. De marzo a mayo, se puede disfrutar de la naturaleza con la floración de los cerezos silvestres (yamazakura). En otoño, el follaje de colores ofrece una vista espectacular. Se recomienda visitar durante las horas de luz diurna para apreciar mejor la topografía y los fosos, ya que la visibilidad disminuye tras el atardecer.
