
Guía
Las ruinas del Castillo de Kasama se encuentran en el monte Shiroishi, en la ciudad de Kasama, prefectura de Ibaraki. Este sitio histórico fue construido originalmente durante la era Kamakura por Kasama Tokitomo y ha sido custodiado por diversos señores feudales durante aproximadamente 750 años. Actualmente, es reconocido como uno de los "100 Castillos de Japón (Zoku Nihon 100 Meijo)". El sitio conserva la estructura de un castillo medieval, con muros de piedra y fosos que rodean la zona de la torre principal (Tenshu Kuruwa), ofreciendo una experiencia única de inmersión histórica en un entorno natural impresionante.
La historia del Castillo de Kasama se remonta alrededor del año 1205, con la construcción de un castillo en la base del monte Shiroishi por Kasama Tokitomo. En 1219, se edificó una fortaleza más sólida en la cima del monte. Este lugar fue un punto estratégico crucial, gobernado por clanes como los Kasama y los Utsunomiya, y otros señores locales hasta el final del periodo Edo. Aunque la estructura principal fue demolida durante la era Meiji debido a las reformas de modernización, los restos de los muros de piedra y los fosos permanecen como un símbolo de la rica historia de la región.

El punto de mayor interés es la zona de la torre principal (Tenshu Kuruwa) en la cima del monte Shiroishi. Aquí se puede sentir la presencia de la antigua torre de vigilancia. Además, el santuario Sashinō se encuentra dentro de este recinto, creando un paisaje único donde la historia del castillo y la espiritualidad se fusionan. Otro detalle arquitectónico notable es el uso de muros de piedra en la ruta principal, algo poco común en castillos de la región de Kanto. Cerca de la base, también se pueden apreciar restos relacionados con la estructura histórica de la zona.
El sitio ofrece paisajes hermosos en todas las estaciones: el verdor exuberante de la primavera, el paisaje vibrante del verano, los colores del otoño y la serenidad del invierno. Se recomienda visitar durante las horas de luz solar para observar con claridad los detalles de los muros de piedra y los fosos. Las mañanas con clima estable son ideales para la fotografía, ya que el aire suele estar más despejado, permitiendo capturar imágenes espectaculares de las ruinas históricas.

La actividad principal es el senderismo histórico. Caminar siguiendo el trazado de los antiguos fosos y muros permite imaginar la defensa del castillo en siglos pasados. La visita al santuario Sashinō es una oportunidad para experimentar la unión entre la cultura japonesa y la fe. Dado que el terreno es natural, se recomienda verlo más como una caminata de aprendizaje histórico que como un ascenso de montaña técnico. Investigar la estructura de los castillos japoneses antes de la visita enriquecerá enormemente su experiencia.
Alredos del Castillo de Kasama, podrá experimentar la cultura local, especialmente la cerámica "Kasama-yaki". Después de su recorrido histórico, le sugerimos visitar los talleres de cerámica o disfrutar de un café en la zona. El área también cuenta con parques bien cuidados para relajarse en contacto con la naturaleza, creando un equilibrio perfecto entre historia, artesanía tradicional y descanso.