
Guía
El Santuario Kasama Inari, ubicado en la ciudad de Kasama, prefectura de Ibaraki, es un recinto sagrado de una profundidad histórica excepcional. También conocido como "Kurumigashita Inari" o "Monzaburo Inari", ha sido venerado desde la antigüedad como la deidad protectora del pueblo. Al ser considerado uno de los tres grandes santuarios Inari de Japón, atrae a más de 3.5 millones de fieles al año, convirtiéndose en uno de los centros espirituales más importantes de la región de Kanto. Los visitantes acuden para pedir por la abundancia de las cosechas, el éxito en los negocios y la seguridad de la familia.
La fundación de este santuario se remonta al año 651 (segundo año del periodo Hakuchi), durante el reinado del 36.º Emperador Kōtoku, lo que le otorga una historia de más de 1340 años. Durante el período Edo, recibió un gran apoyo de los señores locales, quienes donaron tierras y edificios, consolidando su papel central en la comunidad. Se dice que el nombre del lugar proviene de los antiguos bosques de nogales que lo cubrían. Además, existe una conexión histórica con Tokio, donde se encuentra el "Tokio Bessha", un santuario derivado fundado por la familia Makino, antiguos señores de Kasama.

El recinto alberga estructuras arquitectónicas solemnes y puntos de gran belleza natural. Un elemento imprescindible es el par de glicinias situadas a la derecha del salón de oración (Haiden). Estos árboles, que han sobrevivido más de 400 años, fueron designados como Monumento Natural de la prefectura de Ibaraki en 1967. El complejo también cuenta con varios santuarios secundarios, como el Shotokuden, el Tsukuyomi Jinja, el Hakusan Jinja y el Sugawara Jinja, cada uno con su propia devoción. El paisaje cambia drásticamente con las estaciones, ofreciendo una experiencia nueva en cada visita.
El santuario ofrece eventos espectaculares según la época del año. El evento más destacado es el "Festival de Crisantemos de Kasama", que se celebra entre mediados de octubre y finales de noviembre. Este tradicional festival de la era Meiji presenta exhibiciones de crisantemos de una belleza increíble y figuras de crisantemos (Kiku Ningyo). Durante este tiempo, se pueden presenciar rituales tradicionales como el Yabusame (equitación con arco) y artes marciales como el Iaidō de la escuela Kasama Shigen-ryū, lo que crea una atmósfera vibrante y culturalmente rica. Asimismo, las primeras visitas del año (Hatsumode) durante los primeros tres días de enero son famosas en toda la prefectura.

Además de la oración tradicional, los visitantes pueden conectar con la cultura japonesa a través de sus rituales. Durante el festival de otoño, observar las ceremonias de Yabusame es una oportunidad única para presenciar la disciplina y el espíritu de la tradición japonesa. Pasear por el recinto permite contemplar de cerca las glicinias de 400 años y disfrutar de un ambiente de serenidad absoluta. Es un lugar ideal para desconectar del ruido cotidiano y reflexionar en medio de la historia antigua.
La ciudad de Kasama no solo destaca por su santuario, sino también por su rica cultura artesanal. La zona es famosa por su cerámica (Kasama-yaki). Después de visitar el santuario, se recomienda explorar las galerías de arte y los talleres de artesanía locales para disfrutar de una experiencia cultural completa en la región.

Al ser un lugar sagrado, se recomienda mantener un comportamiento respetuoso. Aunque no hay un código de vestimenta estricto, se aconseja usar calzado cómodo para caminar por las escaleras y senderos. Es importante llevar efectivo (yenes) para las ofrendas (Saisen). Si desea tomar fotografías, tenga en cuenta que durante las ceremonias religiosas el uso de cámaras puede estar restringido. Si visita durante los festivales, le recomendamos llevar ropa adecuada para los cambios de temperatura estacionales.