
Guía
El Santuario Aekuni-jinja (Aekuni-jinja) es el santuario principal de la antigua provincia de Iga, ubicado en la ciudad de Iga, prefectura de Mie. Posee un estatus histórico sumamente elevado y ha sido objeto de profunda veneración por la comunidad local desde tiempos remotos. Su deidad principal, Ohikonomikoto, está vinculada a una historia ancestral que conecta con los rituales de la antigüedad. El recinto no solo es un espacio de oración, sino un museo vivo de la cultura espiritual japonesa, donde se preservan tradiciones y reliquias de gran valor.
Se dice que la historia del santuario se remonta a la era de la emperatriz Saimei (año 658). La deidad principal, Ohikonomikoto, es conocida por ser el hijo del octavo emperador Kōgen y por su papel en la pacificación de la región de Hokuriku. El culto tiene raíces profundas en la veneración de la naturaleza, especialmente en el monte Nangō (Iga Ofuji), considerado un lugar sagrado (shinmei).
El santuario superó periodos difíciles, como la invasión de Oda Nobunaga durante la rebelión de Tenshō Iga (1581), que provocó la destrucción de sus edificios. Sin embargo, fue reconstruido posteriormente por el asceta de la montaña, Kotengu Seizo. Durante el periodo Edo, la estructura se fortaleció con la reconstrucción del salón principal por la familia Todo y la edificación del campanario, consolidando su papel como centro de fe regional.

El valor de Aekuni-jinja reside en sus tesoros culturales. Un elemento imprescindible es el "Sanjūrokkaisen Henpaku" (Placas de los 33 Poetas), un conjunto de 12 placas con pinturas de poetas de la era Momoyama, de altísimo valor artístico. También destaca el "Yugama", una pieza artesanal histórica designada como bien cultural de la ciudad de Iga.
El complejo cuenta con diversas dependencias (shasya) que enriquecen la visita, como las de las deidades de los seis o nueve lugares, incluyendo la deidad del monte Nangō. Esta estructura refleja la estrecha relación entre la fe y el entorno natural de la zona.
Aekuni-jinja es famoso por sus festivales anuales. Destacan el "Asama-sha Reisai" el 1 de diciembre y el "Oharai-shiki" el 31 de diciembre, rituales esenciales para cerrar el año. Visitar el santuario durante estas festividades permite experimentar la atmósfera vibrante de los rituales tradicionales.
Se recomienda visitar en días de buen tiempo para apreciar mejor la arquitectura y los detalles de los tesoros culturales. La experiencia es especialmente enriquecedora si se coincide con las ceremonias mensuales o estacionales.

Más allá de la observación, el visitante puede conectar con la cultura de la oración japonesa. El santuario ofrece servicios de bendición (gokito) para la seguridad en los viajes (kuruma-harai), el primer paso de los niños (hatsumiyamai), la protección contra la mala suerte, la salud y la seguridad familiar. Es una oportunidad única para entender la espiritualidad japonesa aplicada a la vida cotidiana.
Cerca del santuario se encuentran puntos de interés histórico como el túmulo de la tumba de Obakayama, un antiguo túmulo de la era Kofun (siglo V). Además, al estar en la región de Iga, famosa por los ninjas, los alrededores ofrecen un ambiente de misterio y tradición que complementa perfectamente la visita.
Para una visita respetuosa, se recomienda seguir las normas de etiqueta de los santuarios japoneses (como inclinarse ante el torii y purificarse en la fuente de agua).