
Guía
Las ruinas del Castillo de Kinda, situadas en Kurose, Mitsushima, en la ciudad de Tsushima (prefectura de Nagasaki), son un antiguo castillo de montaña designado como Sitio Histórico Especial de Japón. Construido hacia mediados del siglo VII, este lugar es un ejemplo representativo de un "castillo de estilo coreano", que funcionó como una línea de defensa frontal hacia la península de Corea. La estructura aprovecha magistralmente la topografía escarpada del Monte Joyama, transmitiendo la esencia de los sistemas de defensa antiguos junto con su impresionante entorno natural. Su característica más distintiva es que, a diferencia de otros castillos de montaña de la época, su estructura principal se basa en intrincados muros de piedra (sekirui).
La historia de Kinda se remonta al año 667 (sexto año del reinado del Emperador Tenji en la era Asuka). Tras la derrota en la batalla de Hakusukinoe, se estableció como un punto estratégico para reforzar la defensa frente a la península de Corea. Su importancia es tal que se menciona en el 'Nihon Shoki', siendo una fuente invaluable para entender la disposición de los soldados (samurai/defensores) de la época. A lo largo de los siglos, se han registrado prohibiciones de tala en el Monte Joyama durante la era medieval y registros de defensa costera por parte del clan Tsushima en la era moderna. Aunque parte de la estructura fue afectada por la construcción de baterías de artillería durante el periodo Meiji, los restos preservados siguen siendo de un valor histórico excepcional.

El mayor atractivo es su muro de piedra de aproximadamente 2.8 kilómetros de longitud. Mientras que muchos castillos antiguos usan terraplenes de tierra, Kinda destaca por sus muros de piedra construidos con una técnica refinada que alcanza entre 2 y 6 metros de altura según el terreno. Otros puntos de interés incluyen los restos de las puertas (como la puerta Nino-jo) y las estructuras de saliente llamadas "chi", diseñadas para mejorar la defensa. Desde la cima del Monte Joyama (276 m), la ubicación estratégica es evidente, ya que ofrece una vista despejada hacia la península de Corea.
El sitio está abierto permanentemente, por lo que se puede visitar en cualquier época del año. La primavera y el otoño son ideales debido al clima agradable y la belleza del paisaje. En verano, es crucial llevar suficiente agua y protección solar, ya que hay poca sombra. Se recomienda planificar la visita en días despejados para disfrutar de la vista panorámica de la península de Corea desde la cima.
La actividad principal es el trekking para recorrer los restos históricos. Los senderos, que utilizan antiguos caminos militares de la era Meiji, permiten caminar entre las murallas y sentir la atmósfera de la defensa antigua. Es una experiencia que estimula la curiosidad intelectual en un entorno natural exuberante.
Cerca de las ruinas se encuentran las baterías de artillería del Monte Joyama, construidas entre 1900 y 1901, que muestran una tecnología de defensa de una era distinta. Para profundizar en la historia local, se recomienda visitar el Museo de Historia y Folclore de Tsushima en Izuhara.
Para visitar las ruinas de Kinda, es necesario una preparación adecuada: