
Guía
Joruri-ji es un templo de la escuela Shingon Ritsu situado en el sureste de la ciudad de Kizugawa, prefectura de Kioto. Su nombre deriva de Yakushi Nyorai (el Buda de la Medicina Curativa), reflejando una profunda historia de devoción que se remonta a la era Heian. Su característica más notable es el "Jardín de la Tierra Pura", diseñado para recrear el paraíso budista en la tierra. Este jardín ha sido designado como Sitio Especial de Belleza Paisajística y ofrece un paisaje armonioso con la naturaleza circundante. Además, el recinto alberga numerosos tesoros culturales, como el Tesoro Nacional Amida-do, la pagoda de tres niveles y las estatuas de los nueve Budas Amida, permitiendo a los visitantes conectar con la espiritualidad y la estética tradicional japonesa.
La historia de Joruri-ji es antigua; se dice que fue fundado por orden del emperador Shotoku, bajo la dirección del monje Gyoki durante la era Nara. Posteriormente, en el año 1047, fue establecido por el monje Giome de la región de Toma para albergar a Yakushi Nyorai. Durante el final del periodo Heian, ante la inestabilidad social, creció la devoción por la Tierra Pura, lo que llevó a la construcción del Amida-do, una estructura de diseño horizontal. En este periodo se instalaron las estatuas de los nueve Budas Amida y se completó la estructura del jardín con la pagoda de tres niveles al este (dedicada a Yakushi) y el Amida-do al oeste, creando un espacio sagrado de gran valor histórico.

Joruri-ji posee múltiples tesoros nacionales y bienes culturales de gran importancia:
Joruri-ji muestra una cara distinta en cada estación. En primavera, la floración de las flores atrae a muchos visitantes, mientras que en otoño, el colorido de los arces resalta la belleza del jardín de la Tierra Pura. Se recomienda visitar durante las primeras horas de la mañana para disfrutar de la serenidad del jardín con el aire más puro. Debido a que las exhibiciones de los tesoros culturales pueden variar según la temporada, se aconseja consultar la información previa a su visita.

Aquí podrá experimentar la cultura de los jardines tradicionales japoneses con todos sus sentidos. Ver las puertas del Amida-do abiertas y las nueve estatuas de Amida alineadas es una verdadera representación del paraíso. Pasear por el jardín le permitirá disfrutar de un tiempo de meditación en total comunión con la naturaleza. Observar los detalles de las estructuras históricas y la belleza de las estatuas budistas es una oportunidad inigualable para profundizar en el arte budista japonés.
La zona de Kizugawa, donde se encuentra el templo, es un lugar histórico donde antiguamente se reunían monjes para el entrenamiento espiritual. Los alrededores cuentan con otros templos históricos y paisajes naturales, siendo un excelente punto de partida para rutas de senderismo y exploración cultural.

Se requiere mantener el silencio y el respeto dentro del recinto. Dado que es probable que deba quitarse los zapatos para entrar en los edificios, se recomienda llevar calcetines limos y calzado fácil de poner y quitar. Por favor, respete las normas de fotografía (especialmente con las estatuas y el interior de los edificios). Para los pagos, es recomendable llevar efectivo (monedas o billetes de 1,000 yenes) para facilitar las transacciones en la recepción.