
Guía
Izawa no Miya (también conocido como Haru no Miya) es uno de los santuarios secundarios de Ise Jingu Naiku (Kōdai Jingū) y se encuentra en el pueblo de Isobe, en la ciudad de Shima, prefectura de Mie. Este lugar sagrado está dedicado al espíritu de Amaterasu Ōmikami y ha sido un centro de devoción para los pescadores y las mujeres buceadoras (ama) que buscan la abundancia de los frutos del mar y la montaña. Su valor histórico y cultural es inmenso, especialmente por ser el guardián de las tierras sagradas.
Se dice que los orígenes de Izawa no Miya se remontan a unos 2000 años. Durante el reinado del undécimo emperador Jinmu, se dice que Isanami Tomomi fundó este santuario para albergar el espíritu de Amaterasu Ōmikami. Un aspecto único es su relación con el ritual 'Okibiki' que acompaña a la reconstrucción del santuario (Shikinen Sengu) de Ise Jingu. A diferencia de los rituales de la sede principal, Izawa no Miya mantiene tradiciones propias que reflejan la historia local y la conexión inquebrantable de la comunidad con la naturaleza.

Uno de los eventos más destacados es el ritual 'Omitashiki' (plantación de arroz) que se celebra cada 24 de junio. Este evento es reconocido como un Tesoro Nacional de Cultura Inmaterial de Japón y es uno de los tres grandes festivales de plantación de arroz del país. Presenciar este ritual es como viajar en el tiempo a la antigua cultura agrícola japonesa. Además, en el recinto se encuentra la Shukuya, donde los visitantes pueden adquirir amuletos (omamori) y objetos sagrados en un entorno de serenidad absoluta.
Izawa no Miya muestra una cara distinta en cada estación. La mejor época para visitar es en junio, para vivir la intensidad y la tradición del festival de plantación de arroz. Entre mayo y agosto, el horario de visita se extiende hasta las 19:00, lo que permite disfrutar de un paseo tranquilo por el recinto sagrado bajo la luz del atardecer.

Más allá de una simple visita, este santuario ofrece una inmersión en la espiritualidad japonesa. Al adquirir un amuleto o aprender sobre los rituales locales, el viajero comprende mejor la relación entre la vida cotidiana y lo divino en la región de Shima. El entorno natural circundante es un testimonio vivo de cómo las comunidades locales han coexistido con el mar y las montañas durante siglos.
Cerca del santuario se encuentra el área de Torii-mae, un barrio con un ambiente histórico encantador. Aquí, los visitantes pueden explorar las calles tradicionales y visitar lugares emblemáticos como restaurantes de anguila o antiguos alojamientos de 'Onshi', que cuentan la historia de la hospitalidad de antaño. Es ideal para realizar un paseo cultural antes o después de la visita al santuario.
Para una visita respetuosa, se recomienda seguir las normas básicas de los santuios japoneses. El recinto es un lugar de recogimiento y silencio.