
Guía
Situado en una colina de unos 88 metros de altura en la orilla sur del río Kiso, en la ciudad de Inuyama (Aichi), el Castillo de Inuyama es un Tesoro Nacional que ostenta una de las historias más prestigiosas de Japón. Se dice que es uno de los 12 castillos con la torre principal original (tenshu) más antigua del país, y su belleza arquitectónica sigue cautivando a los visitantes. Es famoso por ofrecer una vista panorámica espectacular del río Kiso, permitiendo a los viajeros experimentar la esencia de la arquitectura de castillos japoneses rodeados de paisajes estacionales cambiantes.
La historia de este castillo comenzó alrededor del año 1537 (periodo Tenbun), cuando fue construido por Oda Nobuyasu, tío de Oda Nobunaga. Debido a su ubicación estratégica junto al río Kiso, se convirtió en un centro logístico y político clave en la ruta Nakasendo. A lo largo de los siglos, diversos señores de la guerra han gobernado estas tierras. Durante el periodo Edo, el clan Naruse, un vasallo importante del clan Tokugawa de Owari, fue el encargado de la administración, realizando mejoras en la estructura actual. Aunque el castillo enfrentó dificultades durante la era Meiji, hoy en día es preservado y gestionado con gran cuidado por la Fundación Inuyama-jo Hakutei Bunko.

El mayor atractivo es, sin duda, su torre principal original. Aunque el espacio interior es muy limitado, la vista que se despliega desde la cima sobre el majestuoso río Kiso es sobrecogedora. La estructura misma del castillo sirve como un documento histórico vivo, narrando su función como base defensiva en la era de los estados warring. Al subir a la torre, los visitantes podrán experimentar de cerca la técnica arquitectónica de la época, caracterizada por escaleras empinadas y pasillos estrechos que añaden autenticidad a la visita.
El Castillo de Inuyama muestra diferentes facetas según la estación del año. En primavera, los alrededores se llenan de la belleza de los cerezos en flor, mientras que en otoño, el follaje rojizo adorna el paisaje junto al río Koso. Una experiencia única es la visita nocturna: desde el atardecer hasta las 22:00, el castillo se ilumina, creando una atmósfera mística y fantasmagórica que contrasta con la claridad del día. Ya sea para observar los detalles arquitectónicos bajo la luz del sol o para disfrutar de la iluminación nocturna, cada momento ofrece un encanto distinto.

Subir a la torre principal es una actividad esencial para comprender la cultura de los castillos japoneses. El interior es un espacio donde se puede sentir la historia de forma directa. Además, pasear por el pueblo tradicional (Jokamachi) situado al pie del castillo es un placer indispensable. Se recomienda adquirir los pases de visita combinados que incluyen otros sitios cercanos para disfrutar de una experiencia cultural mucho más completa y enriquecedora.
Alrededor del castillo encontrará diversas instalaciones para facilitar su visita. El pueblo tradicional cuenta con numerosos restaurantes y tiendas donde se puede disfrutar de la gastronomía local mientras se pasea con un aire nostálgico. También hay centros culturales como el