
Guía
Hase-dera es el templo principal de la escuela Shingon de la montaña Hase en la ciudad de Sakurai, Nara. Conocido como el "Templo de las Flores", es un lugar donde la naturaleza y la fe se fusionan en un entorno de belleza cambiante. Su tesoro principal es la estatua de madera de la deidad Kannon de once caras, una de las más grandes de Japón, que atrae a visitantes de todo el mundo. Dependiendo de la época, podrá disfrutar de peonías en primavera, el sonido de campanas de viento en verano, el colorido de las hojas de otoño o la serenidad de la nieve en invierno.
La historia de Hase-dera se remonta al siglo VIII. La leyenda cuenta que un gran árbol sagrado llegó a la orilla del río Hase, y el fundador, Tokudo, lo transformó en una estatua de Kannon para traer paz a la región. La figura actual de la deidad de once caras, reconstruida durante el periodo Muromachi, posee un estilo único llamado "estilo Hase". Su postura, sosteniendo un cetro y un jarrel de agua, simboliza la protección de los seres vivos. El salón principal, reconstruido en 1650 por orden de Tokugawa Iemitsu, es un monumento de gran valor histórico.

El punto central es la majestuosa estatua de Kannon, que mide más de 10 metros de altura. Otro elemento icónico es la "Toroi", una escalera cubierta de 399 escalones que guía a los fieles hacia el salón principal, ofreciendo una experiencia visual única. Durante las visitas especiales, los visitantes pueden entrar al interior del salón principal (Tesoro Nacional) y tener la oportunidad de acercarse a la base de la gran estatua. Los jardines estacionales, como el de las peonías o el de los colores otoñales, son esenciales para entender la armonía entre el templo y la naturaleza.
Hase-dera ofrece experiencias distintas cada mes. En primavera, el festival de las peonías llena el recinto de color. En verano, el pasillo de campanas de viento (Furin) crea una atmósfera refrescante. El otoño es ideal para ver el cambio de color de los árboles, creando un degradado de rojos y amarillos. En invierno, el templo ofrece una atmósfera de paz absoluta bajo la nieve. Se recomienda visitar por la mañana para evitar multitudes y disfrutar de la tranquilidad.

Los visitantes pueden conectar con la cultura espiritual japonesa a través de rituales y exhibiciones. En ciertas épicas, se pueden ver obras de arte como el gran pergamino de Kannon. Los rituales estacionales, como la ofrenda de flores en primavera o las ceremonias de luces en invierno, permiten una comprensión profunda de la espiritualidad japonesa más allá del simple turismo.
Situado al pie de la montaña Hase, el entorno es de una naturaleza exuberante. Los senderos cercanos ofrecen un ambiente histórico ideal para pasear. Además, su ubicación permite integrarlo fácilmente en una ruta de templos históricos en la región de Nara y la ruta Yamato.

Debido a la presencia de muchas escaleras y pendientes, se recomienda usar calzado cómodo. Para quienes tengan dificultades de movilidad, hay un vehículo de transporte disponible desde el estacionamiento. El pago de la entrada se realiza en efectivo. Por respeto, está prohibido fotografiar a los monjes o las estatuas budistas, así como el uso de drones, trípodes o monopies. Mantenga un comportamiento silencioso para preservar la paz del lugar.