
Guía
Yakama no Ouketsugun es un conjunto de cavidades o agujeros de olla (potholes) de formas singulares que se encuentran en el lecho del río Kurokawa, en el valle de Yanadani, Kumakogen, Ehime. A lo largo de los años, el movimiento de arena y piedras ha esculpido la roca, creando formas que asemejan el fondo de una olla. Estas formaciones tienen nombres propios según su apariencia, como el "Túnel Kama" (Túnel de la Olla), el "Shishi Kama" (Olla del León) o el "Megane Kama" (Olla de las Gafas). El paisaje se caracteriza por el contraste entre el verde intenso de la vegetación y la fuerza del agua.
Existe una antigua leyenda local que dice que en este lugar habita un Dios Dragón. Se cuenta que, en tiempos remotos, cuando se realizaban rituales para pedir la lluvia y esta no llegaba, se introducían objetos metálicos en las pozas para intentar calmar o provocar la respuesta de la deidad. Esta historia añade un aura de misterio y respeto hacia la fuerza de la naturaleza que rodea el lugar.

El mayor atractivo es la variedad de agujeros de distintos tamaños y formas, cada uno único. Es posible observar la increíble capacidad de la naturaleza para esculpir la piedra. Durante las épocas de mayor caudal, el sonido del agua es imponente, permitiendo sentir la energía pura del entorno. Es un destino ideal para disfrutar de la frescura en verano o de la belleza de los colores otoñales en los alrededores.
El verano es la temporada perfecta para visitar y disfrutar de la sensación de frescor que ofrece el río y la sombra de los árboles. En otoño, el paisaje se transforma con los colores vibrantes de las hojas cambiantes, ofreciendo una vista espectacular de los agujeros de la roca entre la vegetación rojiza.
Los visitantes pueden recorrer los senderos para observar de cerca estas formaciones naturales. Es una experiencia sensorial donde el sonido del agua domina el ambiente. Se recomienda caminar con precaución, ya que los senderos pueden estar resbaladizos debido a la humedad o las hojas caídas.
Situado en la zona de Kumakogen, este lugar forma parte de un entorno natural rico en Ehime. Los alrededores del valle de Yanadani son ideales para viajes en coche y paseos por la naturaleza, permitiendo disfrutar de la serenidad de la prefectura de Ehime.
El terreno puede presentar pendientes pronunciadas y zonas resbaladizas. Se recomienda llevar calzado adecuado para evitar caídas.