
Guía
Kinosaki Onsen es una de las ciudades termales más históricas de la región de Kansai, situada frente al Mar de Japón en el norte de la prefectura de Hyogo. Con más de 1,300 años de historia desde su fundación, ha sido un destino predilecto desde la era Nara. El concepto principal de Kinosaki Onsen es que "toda la ciudad es una gran posada". La estación es la entrada, las calles son los pasillos, las posadas son las habitaciones y los baños públicos (soto-yu) son los baños comunes, creando una cultura de hospitalidad que abraza a cada visitante. Los sauces que bordean el río Otani y los puentes de piedra ofrecen una estampa clásica que transporta al viajero al Japón tradicional.
La historia de Kinosaki Onsen se remonta al año 717, cuando el monje Dochi visitó la zona. A lo largo de los siglos, ha sido un refugio para intelectuales; es especialmente famoso por ser un lugar predilecto del célebre novelista Shiga Naoya. Este entorno, impregnado de literatura, ha servido de inspiración para numerosos artistas gracias a sus paisajes cambiantes. Además, la ciudad ha sido reconocida por su excelencia en la preservación de su patrimonio y cultura termal, destacando su presencia en guías de prestigio como la Guía Michelin Green Guide Japón.

Durante su paseo por Kinosaki Onsen, es imprescindible detenerse a contemplar los sauces del río Otani y el puente de piedra. El movimiento de las ramas con la brisa ofrece un espectáculo visual distinto en cada estación. Otro punto fundamental son los "Soto-yu" (baños públicos exteriores). Kinosaki cuenta con varios baños públicos, cada uno con su propia fuente y ambiente único. El ritual de visitar estos baños caminando de uno a otro es la actividad estrella. Los baños están distribuidos de tal forma que puede recorrer la ciudad fácilmente en unos 15 o 20 minutos, permitiéndole experimentar la diversidad de las aguas termales en una sola estancia.
Kinosaki Onsen ofrece una belleza renovada en cada época del año. En primavera, los cerezos bordean el río; en verano, el sonido relajante del agua domina el ambiente; en otoño, los colores de las hojas son espectaculares; y en invierno, la nieve transforma la ciudad en un paraíso blanco. Visitar los baños públicos bajo la nieve es una experiencia mágica y reconfortante. Por la noche, las calles iluminadas crean un ambiente romántico, ideal para pasear con un yukata y disfrutar de la atmósfera nocturna.

Para vivir la experiencia completa, le recomendamos el "Soto-yu Meguri