
Guía
El Sengen Taisha de Fujisan Hongu es un santuario donde la naturaleza exuberante, formada por las aguas del Monte Fuji, convive armoniosamente con una historia milenaria. Es reconocido como un punto de partida fundamental para los montañistas que se preparan para ascender la montaña, consolidándose como el centro de la veneración al Monte Fuji. Dentro de sus terrenos, destaca el estanque Wakamizu, designado como Monumento Natural Especial, donde se puede sentir directamente la pureza y el poder de las aguas del volcán.
Este santuario posee una historia profundamente ligada al poder político y la fe. Se sabe que el legendario shogun Tokugawa Ieyasu fue el responsable de la construcción del actual recinto durante el periodo Edo, con el fin de conmemorar su victoria en la batalla de Sekigahara. A lo largo de los siglos, diversos shogunatos han mostrado su devoción mediante donaciones para la construcción y reparación de los edificios. Además, durante el periodo Muromachi, existía un alojamiento llamado 'Omiya Doja-bo' que servía de apoyo para los peregrinos y montañistas, lo que demuestra la importancia de este lugar en las rutas de peregrinación históricas.

Uno de los puntos más fascinantes es el estanque Wakamizu, un Monumento Natural Especial donde el agua brota entre las rocas de lava del Monte Fuji. Este lugar es también la sede del santuario Mizuya. Otro espacio notable es el 'Sakura no Baba', una amplia explanada utilizada para ceremonias tradicionales como el Yabusame (equitación con arco). Además, el estanque Kagami (Estanque de Espejo) ofrece un paisaje sereno que refleja la riqueza del sistema hídrico del Monte Fuji.
Aunque el santuario es hermoso durante todo el año, se recomienda especialmente visitarlo durante la temporada de ascenso al Monte Fuji para comprender mejor su rol como base de preparación. Durante las horas de luz diurna, es posible apreciar con total claridad la transparencia del agua en el estanque Wakamizu y la arquitectura detallada de los edificios principales. Conocer el contexto histórico enriquecerá profundamente su experiencia de visita.

Más allá de la visita religiosa, el lugar ofrece una inmersión cultural. Al recorrer los terrenos, puede imaginar la vida de los antiguos peregrinos que utilizaban el antiguo alojamiento 'Omiya Doja-bo'. La observación de los fenómenos naturales del agua en los alrededores del estanque Wakamizu es una experiencia única que conecta al visitante con la fuerza de la naturaleza.
El santuario se encuentra en el corazón de la ciudad de Fujinomiya, una zona estratégica para quienes planean escalar el Monte Fuji. Los alrededores cuentan con diversas instalaciones relacionadas con el montañismo y puntos de interés natural, siendo un lugar ideal tanto para la preparación previa como para el descanso tras el descenso.

Al visitar un santuario sintoísta, es fundamental respetar las normas de conducta. Debido a la presencia de fuentes de agua natural y estructuras históricas, se pide actuar con respeto y silencio. Se recomienda llevar dinero en efectivo (monedas y billetes pequeños) para las ofrendas o gastos menores, ya que el uso de tarjetas puede ser limitado. Aunque existe cierta señalización en inglés, es aconsejable conocer las normas básicas de etiqueta para una visita armoniosa.