
Guía
Las ruinas del astillero de Emisugahana son un sitio histórico ubicado en la ciudad de Hagi, prefectura de Yamaguchi. Este lugar fue fundamental para que el dominio de Choshu construyera barcos de vela de estilo occidental durante el final del periodo Edo. En 2015, fue reconocido como parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO bajo el título "Sitios de la Revolución Industrial de la era Meiji". Lo que hace único a este sitio es que en un mismo lugar coexistieron tecnologías de diferentes naciones: la técnica rusa para el barco Heishin-maru y la técnica holandesa para el Koshin-maru. Hoy, los visitantes pueden observar los restos de los rompeolas de piedra, que testimonian la magnitud de la construcción de la época.
En 1853, tras la apertura de Japón al comercio exterior, el dominio de Choshu sintió la necesidad de fortalecer su armada. En 1855, se propuso la construcción de buques de guerra, y al año siguiente, el señor Mori Takachika decidió formalmente la creación de barcos de estilo occidental. Para lograrlo, se enviaron carpinteros navales a la zona de Izu para aprender las nuevas técnicas. Gracias a esto, se construyeron barcos como el Heishin-maru (25m de largo) con tecnología rusa y el Koshin-maru (43m de largo) con tecnología holandesa. Este astillero simboliza el proceso de transferencia tecnológica que impulsó la modernización de Japón.

El mayor atractivo son los rompeolas de piedra originales, que permiten visualizar la escala de las operaciones navales de aquel entonces. Además, en la caseta de información se ofrecen tablets de forma gratuita para disfrutar de una experiencia de Realidad Virtual (VR). A través de esta tecnología, podrá ver cómo lucían los barcos Heishin-maru y Koshin-maru, y cómo era el ambiente de trabajo en el astillero, permitiéndole superponer la imagen digital sobre las ruinas actuales.
Al ser un sitio de visita libre, puede acudir en cualquier momento. Durante las horas de luz diurna, los rompeolas de piedra y el paisaje costero se aprecian con mayor claridad. Si desea aprovechar la experiencia de Realidad Virtual y la guía, se recomienda asistir entre las 9:00 y las 17:00, cuando el personal está presente. Al estar junto al mar, le sugerimos consultar el clima antes de su visita.
Más allá de una simple visita visual, este lugar ofrece un aprendizaje digital. Mediante el uso de tablets en la caseta de guía, podrá experimentar la reconstrucción virtual de las técnicas de construcción naval perdidas, permitiéndole comprender la historia desde una perspectiva tecnológica y visual muy completa.
Alrededor de las ruinas se encuentran otros tesoros de la ciudad de Hagi. Muy cerca se encuentra la "Forja de Hagi" (Hagi Hansharo), donde podrá aprender sobre la metalurgia de la época. También puede utilizar el autobús Hagi Maru-ru para visitar el Museo Conmemorativo de Yoshika o recorrer las calles históricas de la zona, completando así un recorrido por la era de la Revolución Industrial japonesa.
El uso de las instalaciones (como la experiencia VR) es gratuito. Sin embargo, se recomienda llevar efectivo o tarjetas para sus gastos de transporte o comidas en los alrededores.
En la caseta de información se ofrece asistencia sobre el Patrimonio de la Humanidad. Para detalles profundos en inglés, se recomienda el uso de las herramientas visuales de las tablets o consultar información previa en la web oficial.
No es necesario realizar reserva previa; la visita es libre. Para la experiencia de VR y la guía, asegúrese de estar presente entre las 9:00 y las 17:00.
Debido a su ubicación costera, traiga ropa adecuada para el clima. Se recomienda calzado cómodo para caminar, ya que el terreno cerca de los rompeolas de piedra puede tener irregularidades. Si planea usar la experiencia VR, es útil estar familiarizado con el uso de dispositivos móviles.
Se permite tomar fotografías, pero se ruega respeto hacia el entorno y los demás visitantes.
Debido a que se conservan las estructuras originales, el terreno puede presentar desniveles y superficies irregulares.
Al ser un sitio de la UNESCO, es fundamental cuidar las estructuras y no alterar los letreros o instalaciones.