
Guía
Cho gated-ji es un templo de la secta Shingon Koyasan ubicado en la ciudad de Tenri, prefectura de Nara. Su nombre de montaña es Kamano-kuchi-san y su deidad principal es la tríada de Amida. Situado cerca de la 'Yamato no Michi', considerada la ruta más antigua de Japón, este lugar ha sido un centro de fe desde tiempos remotos. El recinto ofrece una atmósfera de paz absoluta, rodeado de estructuras históricas, estatuas de Bienes Culturales Importantes y un magnífico jardín de estilo Jodo con el estanque Hojo como protagonista.
La historia de este templo es sumamente antigua. Se dice que fue fundado en junio del año 824 por el legendario monje Kukai (Kobo Daishi) por orden del Emperador Junna. En su apogeo, fue un complejo de gran escala con 48 templos subsidiarios que servían tanto a la espiritualidad de la ruta Shingon como al Yamato Jinja. Aunque sufrió periodos de declive debido a conflictos históricos como la Guerra de Onin, el templo fue preservado gracias a donaciones de figuras como Tokugawa Ieyasu. Sus estructuras y estatuas, que datan de los periodos Heian y Edo, son testimonios vivos de la evolución de la cultura budista japonesa.

El templo alberga numerosos tesoros nacionales. La Puerta de la Torre (Romon) es una de las más llamativas, con una estructura que muestra la transición de los estilos arquitectónicos del periodo Muromachi al Azuchi-Momoyama. En el Salón Principal (Enmeiden), se encuentra la tríada de Amida de madera del periodo Heian tardío, famosa por su realismo que anticipó el estilo Kamakura. También es imprescindible visitar la Sala del Maestro (Daishido), que alberga una estatua de Kukai, y el Kuri, que muestra el estilo de arquitectura de estudio del periodo Muromachi. Además, podrá encontrar estatuas de piedra fascinantes, como la 'Gran Estatua de Piedra de Miroku', tallada en un antiguo sarcófago de piedra.
Cho gated-ji ofrece paisajes cambiantes según la estación. El jardín con el estanque Hojo es especialmente hermoso durante el día, cuando la luz resalta el verde de la vegetación y la claridad del agua, permitiendo una observación detallada de los detalles de los edificios históricos. Es el momento perfecto para disfrutar de la armonía entre la naturaleza y la arquitectura en un entorno de calma total.

Además de la contemplación arquitectónica, puede disfrutar de la cultura gastronica tradicional. El 'Somen' (fideos finos) servido en el Kuri es una especialidad muy apreciada por los visitantes tras la visita al templo. Asimismo, puede realizar un paseo reflexivo por el sendero de las estatuas de piedra (Hachijuhatchisho), un recorrido que le permitirá conectar con la historia de forma física y espiritual.
La zona de Tenri es rica en historia arqueológica. Cerca de Cho gated-ji, podrá visitar las tumbas imperiales de los emperadores Sujin y Keiko, así como el Museo de la Tumba Kurosaka, lo que le permitirá comprender profundamente el contexto histórico de la región de Nara.