Guía
El Kamimukae-sai es un ritual sagrado diseñado para recibir a las deidades de Izumo y escoltarlas con la máxima reverencia hacia el Gran Santuario de Izumo Taisha. Durante el décimo mes del calendario lunar (conocido en Izumo como el "Mes de los Dioses"), las deidades que se reúnen desde todo el país son recibidas en la playa de Inasa. Desde allí, son guiadas hacia el santuario mediante el transporte de los 'Kamimori' (objetos sagrados donde residen los dioses). Este evento marca el inicio del místico Mes de los Dioses.
El momento más impresionante es la procesión fantasmagórica que se desplaza desde la playa de Inasa hasta el pabellón Kagura de Izumo Taisha. La procesión es liderada por la figura de 'Ryujasama'. Históricamente, se ha venerado la aparición de serpientes marinas en las costas de Izumo como una señal divina; ver a Ryujasama guiando el camino es como presenciar la mitología japonesa hecha realidad.
Durante el ritual en la playa de Inasa, el sonido de diversos instrumentos acompaña la aparición del sumo sacerdote, quien recibe a las deidades con cánticos y rituales únicos. La visión de los objetos sagrados moviéndose tras cortinas de seda crea una atmósfera de una solemnidad sobrecogedora.
Dado que el Kamimukae-sai se rige por el calendario lunar, la fecha exacta varía cada año.
El ritual se desarrolla principalmente en dos puntos:
1. Playa de Inasa: El punto de partida donde se recibe a las deidades y se realiza el ritual inicial.
2. Pabellón Kagura de Izumo Taisha: El lugar de llegada donde se ofrece la procesión.
【Sobre el acceso y estacionamiento】
Debido a la gran afluencia de visitantes, las carreteras cercanas estarán muy congestionadas. Se prevé que el estacionamiento sea escaso, por lo que recomendamos encarecidamente el uso de transporte público o llegar con mucha antelación para aparcar en las zonas periféricas y caminar.
La procesión dura aproximadamente 30 minutos desde la playa de Inasa hasta el pabellón Kagura. Para participar plenamente en el núcleo del ritual, es necesario formar parte de la procesión. Si se queda esperando en el pabellón, es posible que no pueda presenciar las partes más íntimas del ritual; se recomienda seguir el movimiento de la procesión.
Al ser un evento nocturno al aire libre, la preparación es fundamental: